Análisis de volatilidad en mercados de economías emergentes

Análisis de volatilidad en mercados de economías emergentes
Análisis de volatilidad en mercados de economías emergentes

Análisis de volatilidad en mercados de economías emergentes

En los últimos cinco años el peso mexicano ha registrado movimientos diarios superiores al 1,8 % en más de 70 ocasiones, mientras que el real brasileño ha superado ese umbral en 95 sesiones. Estas cifras ilustran por qué el análisis de volatilidad en mercados de economías emergentes se ha convertido en una herramienta indispensable para cualquier inversor hispanohablante que busque exposición fuera de los mercados desarrollados.

Entendiendo la volatilidad en contextos emergentes

La volatilidad mide la intensidad con la que varía el precio de un activo a lo largo del tiempo. En economías emergentes este indicador suele ser más elevado porque los mercados son menos profundos, la liquidez es menor y los flujos de capital extranjero pueden entrar y salir con rapidez.

Cuando hablamos de mercados emergentes nos referimos principalmente a países de América Latina, Europa del Este, Asia sudoriental y África. En estos lugares la volatilidad no solo refleja cambios en las expectativas de beneficios empresariales, sino también alteraciones en variables macroeconómicas como el tipo de cambio, la inflación o la política fiscal.

Características distintivas de la volatilidad emergente

Principales impulsores de las fluctuaciones

La volatilidad en economías emergentes responde a una combinación de factores internos y externos. Los inversores locales suelen prestar atención primero a las decisiones de los bancos centrales de Estados Unidos y la zona euro, porque los movimientos de tasas de interés en esas plazas modifican el apetito por riesgo en el resto del mundo.

Al mismo tiempo, variables domésticas como el déficit fiscal, la dependencia de exportaciones de materias primas y la calidad de las instituciones reguladoras determinan qué tan vulnerable es cada mercado ante choques externos.

Factores que más influyen en la región

Medición práctica de la volatilidad

El indicador más utilizado sigue siendo la desviación estándar de los rendimientos diarios anualizada. Sin embargo, muchos gestores complementan esta medida con el índice de volatilidad implícita derivado de opciones y con el promedio de los rangos de precio diarios (high-low range).

Para un inversor particular resulta útil observar también el comportamiento del tipo de cambio frente al dólar, porque la mayor parte de los activos emergentes cotizan en moneda local y la depreciación del peso o el real amplifica las pérdidas en dólares.

PaísVolatilidad anualizada 2023Principales activos observados
México18,4 %Peso, Bonos M, IPC
Brasil24,7 %Real, Bovespa, DI Futuro
Argentina47,2 %Peso, Bonos en dólares, Merval
Colombia21,9 %Peso, TES, Colcap

Pasos para calcular una medida básica de volatilidad

  1. Obtener los precios de cierre diarios del activo durante al menos 252 sesiones bursátiles.
  2. Calcular el rendimiento logarítmico entre cada día consecutivo.
  3. Calcular la desviación estándar de esos rendimientos.
  4. Multiplicar el resultado por la raíz cuadrada de 252 para anualizar la cifra.

Gestión del riesgo en carteras expuestas

Una vez que se comprende la magnitud de la volatilidad, el siguiente paso consiste en decidir qué proporción de la cartera se destina a estos mercados y qué instrumentos se utilizan. La diversificación geográfica dentro de la región ayuda, pero no elimina el riesgo sistémico que aparece cuando todos los mercados emergentes se venden al mismo tiempo.

Los instrumentos más empleados por inversores hispanohablantes incluyen ETFs que replican índices de mercados emergentes, bonos soberanos en dólares y fondos de inversión que operan con derivados para cubrir el riesgo cambiario.

Recomendaciones concretas de asignación

Ejemplos reales de mercados latinoamericanos

Durante el segundo trimestre de 2022 el índice Bovespa de Brasil cayó un 18 % en seis semanas tras el endurecimiento de la política monetaria estadounidense. Un inversor que hubiera mantenido un ETF brasileño sin cobertura cambiaria habría registrado una pérdida adicional del 11 % por la depreciación del real frente al dólar.

En México, el episodio de volatilidad más marcado de 2023 ocurrió entre marzo y abril, cuando el peso se apreció un 4,7 % en tres semanas tras datos de inflación mejores de lo esperado. Quienes habían comprado pesos a través de certificados de depósito en bancos locales obtuvieron un rendimiento adicional del 1,9 % en dólares durante ese breve periodo.

El caso argentino resulta extremo: entre enero y julio de 2023 el Merval en dólares registró una volatilidad anualizada superior al 65 %. Los inversores que utilizaron bonos dollar-linked emitidos por el Tesoro argentino lograron limitar la pérdida a un 12 % frente al 38 % que sufrió el índice accionario en el mismo lapso.

Estos tres ejemplos muestran que la volatilidad no es uniforme ni constante. Depende del país, del instrumento elegido y del momento del ciclo económico global. Un análisis riguroso de volatilidad en mercados de economías emergentes permite identificar ventanas de entrada más seguras y evitar exposiciones excesivas cuando los indicadores de riesgo se elevan.

Antes de tomar cualquier decisión de inversión conviene consultar con un asesor financiero autorizado en tu país de residencia, ya que los mercados emergentes conllevan riesgos específicos que pueden no ser adecuados para todos los perfiles.

Israel

Redactor y colaborador.

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